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vozlatinadelislam https://vozlatinadelislam.com Mon, 07 Oct 2024 09:45:05 +0000 en-US hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.0.2 https://vozlatinadelislam.com/wp-content/uploads/2024/01/cropped-vozlatinadelislam-log-32x32.png vozlatinadelislam https://vozlatinadelislam.com 32 32 Tres razones para creer en Dios https://vozlatinadelislam.com/tres-razones-para-creer-en-dios/ https://vozlatinadelislam.com/tres-razones-para-creer-en-dios/#respond Wed, 07 Sep 2022 01:25:01 +0000 http://oxpinsdemo.local/educate-children-in-rural-areas-our-priority-copy/ El orden en el universo
 
 Cuando reflexionamos sobre la naturaleza de nuestro mundo, vemos orden por todas partes, desde el ciclo del agua hasta el movimiento de la Tierra alrededor del Sol. 


Al comentar sobre el orden que hallamos en el universo, el físico Stephen Hawking explica que la impresión sobrecogedora “es la de orden, y mientras más descubrimos acerca del universo, más encontramos que está gobernado por leyes racionales”[1]. Esta es una observación compartida por la mayoría de los científicos. 


Ya que el universo es ordenado y está gobernado por las “leyes científicas”, debemos cuestionar cómo es que se produjo dicho orden. La forma más efectiva de responder a esta pregunta es razonar para llegar a la mejor conclusión. Tomemos un teléfono móvil, por ejemplo. Tu teléfono está hecho de vidrio, plástico y metal. El vidrio viene de la arena, el plástico del petróleo y el metal se extrae de la tierra. Imagina que vas caminando por el desierto (donde hay grandes cantidades de arena, petróleo y metales en el suelo) y te encuentras un teléfono móvil tirado. ¿Creerás que surgió por sí mismo? ¿Qué el Sol brilló, el viento sopló, el rayo cayó, el petróleo burbujeó y salió a la superficie y se mezcló con la arena y el metal, y al cabo de millones de años, el móvil apareció por casualidad? 


Nadie creería semejante explicación. Un teléfono celular claramente es algo que ha sido ensamblado de manera organizada, por lo que resulta racional creer que debe haber un organizador. Del mismo modo, cuando vemos el orden en el universo, ¿no es racional decir que el universo también ha sido organizado de una forma increíble por algún ser? 


Esta organización se explica mejor con la existencia de Dios. Dios es Aquel que trajo el orden al universo. 

[1] Antony Flew, Hay un Dios: Cómo la mente atea más notoria cambió su forma de pensar.

 
 
El inicio del universo 

 
Si algo ha existido siempre no necesita un creador. En la primera parte del siglo XX, algunos físicos sostuvieron la opinión de que el universo había existido siempre. Si el universo siempre hubiera existido no habría necesitado un creador. 


Sin embargo, de acuerdo a la cosmología, el universo tuvo su inicio hace unos 14.000 millones de años, en un evento cósmico comúnmente conocido como la Gran Explosión[2]. 


Imagina que escuchas una fuerte explosión y te preguntas: “¿De dónde proviene ese sonido?”. ¿Quedarías satisfecho con la respuesta de que vino de la nada y simplemente pasó? ¡Por supuesto que no! Dirías: “¿Cuál fue la causa de esa fuerte explosión?”. Del mismo modo, racionalmente la Gran Explosión (Big Bang) tuvo que tener una causa. Ahora podemos preguntar, ya que la Gran Explosión tiene una causa, ¿cuál fue la causa de esa causa? Y entonces, podremos preguntar la causa de esta última causa. Y así indefinidamente. Pero esto no puede seguir eternamente y debe terminar en una causa primera debido al siguiente ejemplo: 


Imagina a un francotirador que ha encontrado su objetivo y llama a la base para obtener permiso para disparar. La persona en la base le dice al francotirador que espere mientras busca permiso de alguien de rango mayor. Así que el tipo busca permiso de otro de mayor rango y así indefinidamente. Si esto continúa por siempre, ¿alguna vez el francotirador va a dispararle al objetivo? 


La respuesta obvia es que él no podrá disparar nunca. La única forma en que el francotirador pueda disparar es si alguien le da permiso sin pedirle permiso a alguien más. Esa persona sería la primera causa del disparo del francotirador. Del mismo modo, la Gran Explosión tuvo que tener una primera causa. 


Podemos concluir que esta primera causa debe ser poderosa, ya que trajo todo el universo a la existencia; y debe ser inteligente, ya que dio origen a las “leyes científicas” que gobiernan al universo. Además, esta primera causa debe estar libre del tiempo y del espacio y ser inmaterial, puesto que el tiempo, el espacio y la materia comenzaron con la Gran Explosión. Finalmente, y ya que no tiene causa, debe haber existido siempre. 


Todos estos atributos de la primera causa conforman el concepto básico de Dios. Dios es la causa primera increada del universo. 


[2] Derek Raine, Introducción a la ciencia de la cosmología (astronomía y astrofísica).

 
 
La naturaleza humana 

 
A lo largo de la historia del mundo, la mayoría de la gente ha creído en Dios. Parece que hay algo inmerso en la mente humana que nos hace querer creer. 


En la última década han sido hallados algunos hechos realmente sorprendentes que demuestran que los niños tienen una creencia innata en Dios. El Dr. Justin Barrett, investigador del Centro de Antropología y Mente de la Universidad de Oxford, afirma: “La preponderancia de evidencia científica de los últimos diez años o más, ha mostrado que hay muchas más cosas imbuidas en el desarrollo natural de la mente infantil delo que creíamos, incluyendo una predisposición a ver el mundo natural como algo diseñado y con un propósito, y que algún tipo de ser inteligente está detrás de dicho propósito…”. Él agrega que “si dejamos a un puñado de niños en una isla y ellos crecen por cuenta propia, con seguridad creerán en Dios”[3]. En términos sencillos, su respuesta a por qué alguien creería en Dios es que nuestras mentes están diseñadas para ello. No creer en Dios es algo que no es natural al ser humano. La psicóloga del desarrollo, de la Universidad de Oxford, Dra. Olivera Petrovich, quien es experta en psicología de la religión, afirma que la creencia en Dios se desarrolla de manera natural, y que “el ateísmo es definitivamente una posición adquirida”[4]. 


Así que, ¿de dónde provine esta creencia natural en un creador? No podemos decir que es algo enseñado por la sociedad, ya que esta creencia es innata, los estudios muestran que es independiente de presiones naturales y es transcultural[5]. 


La mejor explicación para esta creencia es que Dios la ha infundido en la humanidad. Acabas de leer tres razones independientes por las cuales tiene sentido creer en Dios. Creer en Dios no solo es racional sino que es parte de la naturaleza humana. Hay muchas preguntas que surgen por la existencia de Dios, como por qué hay mal y sufrimiento en el mundo, si la evolución no refuta a Dios, y si tenemos un propósito en la vida. Todos estos temas serán respondidos en futuros artículos. 


[3] Justin L. Barrett, ¿Por qué alguien creería en Dios?
[4] Dra. Olivera Petrovich, La teoría de los niños sobre el mundo.
[5] Justin L. Barrett, Jonathan A. Lanman, La ciencia de las creencias religiosas.

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La súplica https://vozlatinadelislam.com/la-suplica/ https://vozlatinadelislam.com/la-suplica/#respond Wed, 07 Sep 2022 01:22:14 +0000 http://oxpinsdemo.local/it-is-a-long-established-fact-that-a-reader-copy/ La Súplica, condiciones y virtudes
 
Todas las alabanzas pertenecen a Allah, Señor del Universo, quien nos ha pedido que le suplicáramos y prometió contestar a nuestros ruegos. Atestiguo que no hay Dios sino Allah, único, sin asociados, quien prometió premiar a los  virtuosos. Y atestiguo que Muhammad es su siervo y mensajero, que la paz y las bendiciones de Allah sean con él, su familia y compañeros.


La palabra súplica (Du‘a) incluye los siguientes significados: llamar, invocar, rogar, pedir, implorar. 


Este término está mencionado en el Corán y alude a diversos significados, tal como muestran los siguientes versículos:


Adoración

“No suplicar (no adorar) en vez de Allah lo que no puede beneficiarme ni perjudicarme, porque de hacerlo me contaría entre los inicuos.” (10:106)


Buscar ayuda 

“Si dudáis de lo que le hemos revelado a Nuestro siervo [Muhammad] traed una sura similar, y rogad (buscad) ayuda para ello en quienes tomáis por socorredores en lugar de Allah, si es que decís la verdad.” (2:23)


Invocación

“Vuestro Señor dice: Invocadme, que responderé [vuestras súplicas].” (40:60)


Una llamada 

“El día que os llame resucitaréis alabándole y os parecerá que no habéis permanecido [en las tumbas] sino poco tiempo.” (17:52)


Alabanza 

“Diles: Y sea que Le invoquéis diciendo: ¡Oh, Allah! ¡Oh, Clemente! O cualquier otro nombre con el que Le alabéis, Él os oirá. Sabed que Él posee los nombres [y atributos] más sublimes.” (17:110)

En cuanto a la definición de la palabra súplica (Du‘a), los eruditos la definieron de manera semejante.


Al-Jattâbi comentó: “El significado de súplica (Du‘a) es: un pedido de ayuda del siervo a su Señor, un pedido de continuo apoyo. Su esencia es que una persona muestra a Allah su necesidad y se libera de todo poder o facultad de cambio (por sí mismo). Esta es la característica de la devoción y el servicio a Allah. La súplica incluye el significado de alabanza a Allah y de atribuirle a Él la Generosidad y Dadivosidad”. 


Ibn Qayim la definió así: “Es solicitar lo que beneficia y pedir que desaparezca aquello que causa perjuicio o aflicción”.


Humildemente, ante los sabios que he mencionado, mi definición de súplica o Du’a sería: “Aquel diálogo íntimo donde con devoción se expresa la necesidad ante el Señor Todopoderoso, con el acento plácido e íntimo de la confianza que solamente se experimenta ante Quien conoce perfectamente nuestra situación y de Quien solicitamos con la mayor humildad y entrega todo aquello que nos beneficie en esta vida y el más allá, y ante Quien nos refugiamos y pedimos protección de todo lo que nos aflige y atormenta en esta vida y el más allá”. Y Allah sabe más y mejor.


La súplica (Du‘a) y su relación con la doctrina (‘Aqidah)


La súplica (Du‘a) tiene una estrecha relación con nuestra doctrina (‘Aqidah) y el monoteísmo (Tauhid). Es una de las mejores maneras que poseemos para aumentar nuestra fe (Imán) y apreciar los Nombres y Atributos de Allah. Es un fuerte recordatorio de los poderes ilimitados de Allah y de la incapacidad inherente del ser humano.


La súplica aumenta la fe debido a diversos factores. Hace evidente el hecho de que no tenemos el control absoluto sobre nuestro destino, ni tampoco tenemos el poder para beneficiarnos o apartar el mal de nosotros mismos. Nos muestra la necesidad que el musulmán tiene de su Señor. Prueba que aquel que suplica sinceramente cree que Allah escucha su ruego y que le responderá. Tal persona también afirma la infinita misericordia, beneficencia y generosidad de Allah. Cuanto más aumente su sensación de necesidad de la Misericordia de su Señor, más aumentará su fe. De la misma manera, cuanto más aprecie y advierta la perfección de los Nombres y Atributos de Allah, más aumentará su fe. Ambos factores – conocer nuestra necesidad de Allah en todo aspecto y Su Naturaleza Perfecta – son la esencia de la fe. 


La súplica evidencia que sólo Allah merece ser adorado (monoteísmo en la adoración- Tauhíd Al-Uluhiiah), porque si Allah tiene el control total sobre la creación, y si sólo Él puede responder la invocación de quien se encuentra afligido, es el único que merece nuestra completa sumisión y adoración.


La súplica también nos indica que Allah tiene los Nombres y Atributos más Perfectos (monoteísmo en los Nombres y Atributos de Allah – Tauhíd Al-Asma’ ua As-Sifat). Sólo Él puede oír la plegaria silenciosa del siervo, sin importarle donde éste se encuentre y solamente Él es quien puede entender su situación. Su conocimiento es más completo que el conocimiento del siervo mismo sobre la situación difícil en que éste se encuentra. De igual manera, sólo Allah tiene el poder completo y la autoridad máxima para otorgarnos lo que necesitamos y anhelamos.


En consecuencia, la súplica es un poderoso indicador del monoteísmo (Tauhíd) en sus tres tipos.

La Súplica y su relación con la adoración y devoción 


Sabemos que el Du’a (súplicas) es una de las mejores formas de adorar a Allah (alabado sea). Relató An-Nu’man Ibn Bashir (Allah se complazca de él) que el Profeta (paz y bendiciones de Allah sean con él) dijo: “El Du’a es adoración” y luego recitó la aleya Coránica “…vuestro señor ha dicho: Pedidme, que os responderé (vuestros ruegos), por cierto que aquellos cuya soberbia les impida adorarme, entraran en el Yahannam humillados.” (40:60). (Relatado por Abu Dawud y At-Tirmidhi).


Allah nos ha ordenado hacer Du’a en innumerables aleyas del Sagrado Corán, prometiendo responder, y elogiando a sus profetas y mensajeros cuando dijo: “Todos ellos se apresuraban a las buenas obras, nos pedían con anhelo y eran temerosos.” (21:90).  


Allah nos ha informado (alabado sea) que está cerca de sus siervos, y que ha de responder a sus súplicas cuando dijo: “…cuando mis siervos te pregunten sobre mi…yo estoy cerca y respondo al ruego del que pide cuando me pide.” (2:186).  


Allah (alabado sea) nos ha ordenado suplicarle y ser humildes ante Él, especialmente ante las calamidades y aflicciones, ya que nadie puede responder las súplicas ni resolver las dificultades excepto Él. Dijo: “Quien responde al que se ve en necesidad librándolo del mal…” (27:62)   


De la misma manera, reprochó a las personas que no hacen Du’a en tiempos de tragedias o en los días difíciles diciendo: “No hemos enviado a una ciudad a ningún profeta sin haber castigado a su gente con la miseria y el padecimiento para que fuesen humildes.” (7:94)   


Dijo Allah (alabado sea) en el Sagrado Corán: “Es verdad que hemos mandado enviados a comunidades anteriores a ti, a las que sorprendimos con la desgracia y el infortunio para que así pudieran ser humildes. ¡Si hubieran sido humildes cuando les llegó nuestro rigor! Sin embargo sus corazones se endurecieron, y Sheitán hizo que vieran bueno lo que hacían.”  (6::42-43)  


Allah (alabado sea) responde a las súplicas por su misericordia y generosidad. Y a pesar de  no tener ninguna necesidad de Sus criaturas, les ha ordenado que le suplicaran, porque ellos son los que están necesitados de Él. Dijo Allah en otra Aleya del Corán: “¡Hombres! Vosotros sois los que necesitáis de Allah, mientras que Allah es rico, en si mismo alabado.”  (35:15)  


Y nos recordó este concepto en el Sagrado Corán cuando dijo: “Y Allah esta libre de toda necesidad, siendo vosotros los que lo necesitáis.” (47:38)


Allah menciona en un hadith Qudsi: Oh siervos míos! todos estáis extraviados, salvo a quien yo guío, así que pedidme la guía que os guiaré. ¡Oh siervos míos! Todos estáis hambrientos, salvo a quien he dado de comer. Así que ¡pedidme alimento! que os alimentare. 


¡Oh siervos míos! Cometéis errores noche y día, y yo os perdono todos  ellos. Así que ¡pedidme perdón! que he de perdonaros.” 


(relatado por Muslim) 

Condiciones para que las súplicas sean aceptadas


Existen condiciones específicas que deben cumplirse para que las súplicas sean aceptadas:   


1. Obediencia: 


Que el siervo sea obediente, y no ignore las obligaciones de Allah, cometiendo el Haram. 


Dijo Allah (alabado sea): ¿Recién ahora crees, luego de haber desobedecido y haberte contado entre los corruptores?”  (10:91)    


Fue informado que Profeta (la paz y bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Un hombre que realiza un largo viaje, y ya desgreñado y polvoriento, extiende sus manos al cielo diciendo: ¡Oh Señor!, ¡Oh Señor!, pero su comida es haram, su bebida es haram, su ropa es haram y se alimenta del haram, ¿como habrá de serle respondida (su súplica)?” (Narrado por Muslim)  


En este Hadiz el Profeta (la paz y bendiciones de Allah sean con él) indicó que la comida, la bebida y la vestimenta haram tienen una gran influencia tanto en que el Du’a sea escuchado, como que sea respondido.   


Dijo el mensajero de Allah (la paz y bendiciones de Allah sean con él):   


“Busca que tu comida sea del Halal, y tu Du’a será respondido.”  


Abdallah, el hijo del Imam Ahmad (que Allah sea misericordioso con ambos) mencionó en el libro de Al-Zhuhd (El ascetismo): “Cierta vez un tiempo de dificultad cayó sobre los Israelitas, por lo que salieron a cazar, entonces Allah inspiró a su Profeta para que les diga: “Salís a cazar y vuestros cuerpos están impuros y levantáis hacia mi las manos llenas de sangre impura suplicándome, luego de haber llenado vuestras casas  del haram. Ahora se ha multiplicado mi enojo hacia ustedes y no os habéis sino alejado más y más de mi.”   


Así que tomad conciencia de vosotros  mismos y revisad las fuentes de vuestro sustento, alimento y bebida, para que Allah responda vuestras invocaciones y Du’as.”  


2. Sinceridad:

Entre las condiciones para que el Du’a sea aceptado por Allah (alabado sea) se encuentra que la súplica se haga con sinceridad. Allah dijo en una Aleya del Corán: “Así pues invocad a Allah sinceramente, y solo a Él adorad…” (40:14). Y dijo: “y no invoquéis a nadie junto a Allah…”  (73:18) Aquellos que asocian en sus súplicas junto a Allah, a ídolos, tumbas, muertos, santos u otras divinidades, Allah no habrá de contestarles sus súplicas, puesto que se han apartado y han roto su relación de monoteísmo con Él. Siendo el peligro mayor, que cuando supliquen a Allah en tiempos de adversidad, no les serán respondidas sus súplicas. Asimismo aquellos que buscan la intermediación de los muertos diciendo: “Te pedimos Oh Allah por fulano, o por el grado de cercanía a Ti de fulano”. Pero Allah no contesta sus súplicas porque es una forma de idolatría e innovación inválida y prohibida. Ya que Allah no nos indicó buscar intermediarios al suplicarle, sino que ordenó a su último Profeta (la paz y bendiciones de Allah sean con él) enseñar a los musulmanes la necesidad de dirigirse directamente a Allah en todas las súplicas y actos de adoración, abandonando todo intermediario y asociado.   


Dijo el enviado de Allah (la paz y bendiciones de Allah sean con él): “Recuerda a Allah en la prosperidad y Él te recordará en momentos de adversidad”. Es decir, que si el siervo teme a Allah, no sobrepasa los límites  y realiza sus deberes en tiempos de prosperidad, habrá conseguido conocer a Allah y establecer una relación especial entre él y su Señor. Entonces Allah lo conocerá y recordará en tiempos de adversidad y considerará su obediencia en tiempos de prosperidad removiendo sus dificultades. Dice el Allah (alabado sea) en un hadiz Qudsi: “… (mi siervo) se acerca a mi a través de los actos voluntarios hasta que lo amo, y si lo amo soy el oído con el que oye y la vista con la que ve, y la mano con la que toma y las piernas con las que anda, si me pide le concedo y si me pide protección ciertamente se la daré.” (Narrado por Bujari).  


Dijo Allah en el Sagrado Corán: “y cuando mis siervos te pregunten sobre mi…yo estoy cerca y respondo al ruego del que pide cuando me pide.” (2:186) y dijo también: “Y vuestro señor ha dicho: Pedidme, que os responderé (vuestros ruegos).” (40:60).  


Quien tema a Allah y le obedezca en tiempos de prosperidad, Allah lo apoyará y sustentará moralmente en momentos de aflicción, dolor y calamidad. 


Allah dijo acerca del profeta Yunus (Jonás – la paz y bendiciones de Allah sean con él) cuando lo tragó la ballena: “De no haber sido porque era uno de los que glorificaban, habría permanecido en su vientre hasta el día de la resurrección.” (37:143-144.) Esto significa que fue salvado por las buenas obras que realizaba en tiempos de prosperidad. De no haber hecho buenas obras habría permanecido dentro de la ballena hasta sus últimos días. En otras palabras, el estómago de la ballena habría sido su tumba. Algunos de los primeros musulmanes (salaf) acuñaron la siguiente máxima: “Permanece próximo a Allah en tus días de prosperidad que Él estará próximo de ti en días de adversidad”.

Pero miremos el caso contrario, Faraón era un tirano, alejado del recuerdo de Allah. Y Allah dijo: “Hasta que al ver que las aguas lo ahogaban, dijo: ¡creo…!” (10:90). Es decir que al ver que moriría ahogado intentó creer y pedir a Allah la salvación, pero en ese momento no le fue aceptado su pedido, porque se había comportado como un tirano hasta entonces, y por eso su súplica no era sincera.  


4 – Suplicar con el corazón atento

En el libro Mustadrak del Hakim, se menciona que Abu Hurairah (Allah se complazca de él) narró que el Profeta (la paz y bendiciones de Allah sean con él) dijo: “suplicadle a Allah estando seguros de su respuesta, y sabed que Allah no acepta el Du’a de un corazón distraído, negligente.” 


5- Ordenar el bien y prohibir el mal 

Relato Hudhaifah Ibn Al-Yaman (Allah se complazca de él) que el Profeta (la paz y bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Por aquel en cuyas manos se encuentra mi alma, que debéis ordenar el bien y prohibir el mal o descenderá sobre vosotros un castigo de Allah, y entonces le suplicaréis y no recibiréis respuesta.” (Transmitido por Tirmidhi). También mencionó Al-Hakim en su libro Al-Mustadrak de ‘Ali Ibn Abi Talib (Allah se complazca de él) quién narró que el Profeta (la paz y bendiciones de Allah sean con él) dijo: “El Du’a es el arma del creyente, el pilar de la religión y la luz de los cielos y tierra” y dijo (la paz y bendiciones de Allah sean con él) “El Du’a siempre tiene beneficio, sea concedido o no; por lo que haced Du’a, Oh siervos de Allah.” (Transmitido por Al-Hakim, hadiz hasan).


Relató Aisha (Allah se complazca de ella) que el Profeta (la paz y bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Allah ama aquellos que son insistentes en sus súplicas.”  


Por consiguiente, el Du’a es una de las formas mas importantes de adoración para el musulmán. Por medio del cual se muestra la humildad y el temor del siervo hacia Allah, la necesidad de Él, la inclinación del corazón, y la necesidad de suplicarle. Por el contrario, la renuncia al Du’a indica la arrogancia y dureza del corazón.  


Hacer Du’a es una razón para  entrar al paraíso. Allah (alabado sea) dijo en el Corán: “Y se encontrarán frente a frente haciéndose preguntas. Dirán: Antes, cuando estábamos entre los nuestros, fuimos temerosos. Y Allah nos ha favorecido y nos ha librado del castigo del Simún[1]. Es verdad que antes Le rogábamos y que Él es el Bondadoso, el Compasivo”. (52:25) Dijo Allah (alabado sea) en otra aleya: “Y vuestro señor ha dicho: Pedidme, que os responderé (vuestros ruegos), es cierto que aquellos cuya soberbia les impida adorarme, entraran al Yahannam humillados.” (40:60). 


Por consiguiente el musulmán debe suplicarle a Allah y aumentar sus súplicas con sincera devoción. En días de sedición y confusión sobre asuntos de religión y fe, especialmente en esos momentos, es de vital importancia refugiarse en la súplica. 


Recordemos siempre en nuestras Du’a buscar refugio en Allah contra nuestro real enemigo, el maldito Sheitán: “Rogad a vuestro señor humilde y secretamente, es cierto que el no ama a los que se exceden. Y no corrompáis en la tierra después del orden que se haya establecido, e invocadlo con temor y anhelo. Por cierto que la misericordia de Allah esta próxima de los que hacen el bien.” (7:55-56) 


Quiera Allah concedernos las bondades del noble Corán y beneficiarnos de sus aleyas y sabias enseñanzas.   

[1] Simún: Implica el calor mas extremo, es el nombre de un viento caliente del desierto y se dice que es uno de los nombres del Yahannam                                                                       

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La adoración en el Islam https://vozlatinadelislam.com/la-adoracion-en-el-islam/ https://vozlatinadelislam.com/la-adoracion-en-el-islam/#respond Wed, 07 Sep 2022 01:13:26 +0000 http://oxpinsdemo.local/the-point-of-using-lorem-ipsum-copy/ La adoración en el Islam
 
La importancia de la adoración puede ser vista en el hecho de que ha sido prescrita por Dios en todas las religiones anteriores al Islam.
Dios dijo en el Corán: 
“Por cierto que enviamos a cada nación un Mensajero [para que les exhortase a] adorar a Dios…” (Corán 16:36)


La adoración en el Islam tiene tantas facetas que es difícil describirlas todas en pocas palabras.
El significado más general de la adoración en el Islam es todo lo que complazca a Dios, sean profesiones de fe relacionadas al dogma o actos corporales.
Puede incluirse todo lo que una persona piense, intente, sienta voluntariamente, diga y haga. También significa todo lo que Dios requiera del creyente, externamente, internamente o para con sus semejantes. Esto incluye rituales, así como también creencias, actividades sociales y comportamientos personales. 


La adoración se divide en dos clases:


1)Creencias específicas, sentimientos y actos visibles de devoción dedicados a Dios, que Él haya ordenado. 
2)Todos los demás actos de bondad que el Islam alienta al musulmán a practicar en su vida. 

 
Devoción a Dios
 
Esta faceta de la adoración significa cumplir con ciertas obras que Dios ha ordenado, ya sea que estén relacionadas con el ser interior o el cuerpo.
En esta faceta de la adoración el musulmán no se limita sólo a seguir Sus mandamientos, sino que también incluye dejar de lado aquellas cosas que Él ha prohibido.Esta clase de adoración, puede definirse como cualquier creencia, sentimiento o acción que se realiza por considerarlo un acto de obediencia a Dios. 
 
En este sentido, la adoración también puede ser llamada “servicio a Dios”, pues hacer lo que Dios manda y evitar lo que él prohíbe, es exactamente eso.
Todos los seres creados son siervos de Dios, les agrade o no, ya que están sujetos a las leyes que Él ha impuesto a Su creación: “Todos los que habitan en los cielos y en la Tierra se 
presentarán sumisos ante el Clemente.” (Corán 19:93) 
 
“¿Acaso desean una religión diferente a la de Dios, siendo que quienes están en los cielos y en la Tierra se someten a Él voluntariamente o por la fuerza? Y ante Él comparecerán.” (Corán 3:83)


Pero la adoración se diferencia del servicio en que debe ser acompañada con amor, respeto y veneración. 
 
Ningún acto de obediencia o servicio es considerado adoración a menos que sea acompañado de estos sentimientos; se debe amar lo que se hace, amar, respetar y venerar a quien se está obedeciendo. 
 Por eso, al discutir este asunto, se debe enfatizar que la adoración es un derecho que se le debe atribuir sólo a Dios.
El Islam observa el estricto monoteísmo y no tolera que ningún acto de veneración sea dirigido a otro que no sea Dios.
Es solamente Dios quien merece nuestra obediencia y nuestro amor devocional. Cualquier acto de veneración dedicado a otras deidades aparte de Dios, sean semidioses, profetas, Ángeles, santos o mártires, o sus reliquias, estatuas o retratos, se considera una violación del monoteísmo, y quien lo comete abandona el Islam.
Aunque alguien pudiera justificar la veneración de los santos debido a su devoción a Dios, o sus reliquias como recuerdo de ellos, el Islam no diferencia entre la adoración directa e indirecta, o subordinada y primordial.
Toda adoración o actos de veneración, homenaje y obediencia deben ser ofrecidos solamente a Dios. 

 Las formas internas de Adoración 
 
Como se ha mencionado anteriormente, los actos de adoración prescriptos por Dios se relacionan con el ser interior o con el cuerpo. Los que se relacionan con el ser interior son las creencias y sentimientos.
Los seres humanos debemos creer en ciertas verdades absolutas, tratadas en los artículos de fe, y este es el aspecto más importante de la adoración. La creencia es la base de lo que uno siente y hace, nuestras acciones y sentimientos se reflejan en nuestras creencias. Si la creencia de una persona es incorrecta o débil, nunca producirá el efecto deseado en sus sentimientos y acciones. Por ejemplo, si una persona incorrectamente cree que Dios ha perdonado sus pecados sólo por su profesión de fe, su creencia no producirá el sentimiento de temor devocional deseado, que debe estar presente en su corazón, ni tampoco esta creencia hará que la persona deje de pecar y realice actos virtuosos. 
 
Dios nos ha ordenado tener ciertos sentimientos en nuestros corazones, hacia Dios como así también hacia otros seres de su creación. Los musulmanes debemos amar a Dios, temerle, respetarlo, confiar en Él y venerarlo, y también debemos amar a nuestros hermanos musulmanes, tenerles clemencia y compasión, amar la virtud y detestar el pecado.
Todos estos son considerados actos de adoración del ser interior porque pertenecen en esencia al cumplimiento de los mandamientos de Dios; y por ellos seremos recompensados.


 
Las formas externas de Adoración
 
A lo largo de la historia ciertas religiones, por su evolución, han enfatizado las formas internas de adoración, disminuyendo completa o parcialmente la importancia de las exteriores, mientras que otros han enfatizado los rituales aparentes o visibles, disminuyendo el valor de la espiritualidad.
Como ya se ha mencionado anteriormente, en el Islam no hay una separación absoluta entre lo interno y lo externo 
–el estado interior produce manifestaciones externas, y las condiciones y acciones externas deben tener consecuencias internas.
Existe una correspondencia entre el estado interno y externo, y cada uno tiende a modificar al otro.
Todos los sucesos internos encontrarán un equivalente en las acciones. Uno a menudo puede juzgar el interior de una persona a través de su comportamiento exterior. Una persona en un estado de miedo, por ejemplo, tiene cierta postura y expresión en su rostro. A la inversa, si se adoptan ciertas expresiones o posturas resultan los estados interiores equivalentes.
  
Los actos visibles de adoración ofrecidos a Dios son fruto de la creencia del musulmán. Por esta razón, el Islam no sólo requiere la fe en las verdades absolutas delineadas por su doctrina, sino que también exige que esa creencia en Dios produzca acciones visibles.
No es suficiente con tener ciertas creencias para alcanzar la salvación, sino que los actos son esenciales para lograr el éxito en esta vida y en la próxima. 
 
Dios ha ordenado a los musulmanes cumplir ciertos mandamientos en el transcurso de sus vidas,
ejemplificados en los cinco pilares del Islam.
Algunos actos de adoración tienen carácter diario, como las plegarias, otros son anuales, como la caridad obligatoria (Zakat) y el ayuno de Ramadán, y otros al menos una vez en la vida, como la peregrinación a la Meca.
Existen muchos otros actos de adoración preescritos en el Islam además de los cinco pilares, algunos de los cuales son obligatorios y otros voluntarios. 
 
Aunque hay un ritual exterior relacionado a estos actos de adoración, no deben confundirse con el simple ritualismo o reglamentación.
Los actos de adoración deben realizarse con la conciencia puesta en la presencia y omnisciencia de Dios.
Las acciones realizadas mecánicamente producen autómatas y no ayudan al crecimiento espiritual. 
“La piedad no consiste en orientarse hacia el oriente o el occidente, sino que consiste en creer en Allah, el Día del Juicio, los Ángeles, en los Libros Revelados, los Profetas, hacer caridad a pesar del apego que se tiene por los bienes, a los parientes, huérfanos , pobres, viajeros insolventes, mendigos y cautivos, hacer la oración prescripta, pagar el Zakat, cumplir con los compromisos contraídos, ser paciente en la pobreza, la desgracia y en el 
momento del enfrentamiento con el enemigo. Ésos son los justos, y ésos son los temerosos de Dios.” (Corán 2:177) 

 
El Propósito y Beneficio de la Adoración
 
Dios no necesita nuestra adoración. La adoración ha sido legislada en el Islam y otras religiones previas para el beneficio del ser humano, tanto a nivel individual como social. La adoración es esencial para el crecimiento de la espiritualidad en la vida del ser humano. La adoración formal enseña al individuo a amar a su creador y a desarrollar conciencia de Dios. Dios dice:   “¡Oh, humanos! Adorad a vuestro Señor Quien os creó a vosotros y a quienes os precedieron, para que así seáis piadosos.” (Corán 2:21)
Dios también le dijo a Moisés:
“Adórame, pues, y haz la oración para tenerme presente en tu corazón.” (Corán 20:14)
Los actos de adoración sirven como un medio para recordar a Dios y mantener la relación con él.
Los musulmanes rezamos como mínimo cinco veces al día para mantener esta relación.
Cuando uno suplica, implora, adora a Dios, recita versículos del Corán, (el cual también recibe el nombre de “El recuerdo”) , junto a otras formas de adoración a lo largo del día, va adquiriendo la conciencia de que la Omnipotencia y Omnisciencia de Dios se encuentra con él todo el tiempo.
La adoración crea un fuerte sentido en los musulmanes para remover el mal de sí mismos y de la comunidad, y para establecer la palabra de Dios en el mundo.
Dios dice en el Corán:
“y haz la oración, que ciertamente la oración preserva de cometer actos inmorales y reprobables.” (Corán 29:45)


Cuando una persona pasa su día realizando actos específicos de adoración, está constantemente recordando el propósito y objetivo de la vida, y esto le ayuda a llevar una vida de acuerdo a la complacencia de Dios, haciendo lo que a Él le place y evitando lo que no. Uno puede ver claramente el impacto que la adoración tiene en un sentido colectivo.
La sociedad es una conglomeración de individuos, y cuando los individuos son espiritual y moralmente honrados, la sociedad también lo es.  La sociedad en su conjunto sentirá que Dios está siempre observándolos; una sociedad cuya  característica principal sea la bondad, y donde el pecado y los vicios sean confinados, apartados o limitados.
Aunque para el Occidente acostumbrado al libertinaje pueda parecer que la adoración y la obediencia a Dios es similar a la prisión y esclavitud, la adoración y el servicio a Dios en realidad libera a los seres humanos de todo tipo de subyugación humana.
Una persona se libera de las cadenas de la sociedad y los parientes, para complacer a su Único y Verdadero Señor.
Esta es la verdadera libertad que trae consigo seguridad y satisfacción. El servicio a Dios es la verdadera fuente de libertad.
Como se ha mencionado anteriormente, la definición de adoración en el Islam es holística, incluyendo todo lo que una persona percibe, piensa, pretende, siente, dice y hace.
Significa todo lo que Dios requiere externa, interna o interactivamente del creyente. Esto incluye los rituales así como las creencias, el trabajo, las actividades sociales y el comportamiento personal. 
Hay una distinción entre lo que es bueno, lo que es malo y lo que es indistinto.
Algo bueno es lo que va de acuerdo al propósito y naturaleza de la creación de Dios.
Lleva a la armonía y es, por lo tanto, una recompensa en sí misma porque remueve el conflicto y el sufrimiento.
Quien sea que siga estos principios constituyen una forma de adoración. 
El significado de adoración en el Islam implica que el total de la vida sea un acto de adoración, porque el objetivo de la vida es complacer a Dios, y eso se logra haciendo el bien y erradicando el mal.
Una persona puede convertir las actividades de cada día en actos de adoración al purificar su intención y buscar sinceramente complacer de Dios en esas actividades.
El Mensajero de Dios, que Dios exalte su mención, dijo: “Ayudar a una persona o subir sus pertenencias en su montura es un acto de caridad. Una palabra alentadora es caridad. Cada paso realizado en el camino hacia las oraciones es caridad. Remover un obstáculo del camino es caridad.” (Sahih Al-Bujari)
Ganarse la vida puede ser una forma de adoración.
Los Compañeros vieron a un hombre y quedaron atónitos por su duro trabajo.
Se lamentaron diciendo: “Si sólo estuviera trabajando de esa manera por la causa de Dios…”.
Pero el Mensajero de Dios dijo:  
“Si está trabajando para mantener a su pequeños, entonces es por la causa de Dios. Si está trabajando para mantener a sus padres ancianos, entonces es por la causa de Dios. Si está trabajando para ocuparse de sí mismo y cubrir sus necesidades, entonces es por la causa de Dios. Si, por otro lado, lo está haciendo para mostrarse y ganar fama, entonces está trabajando por la causa de Satanás.” (al-Mundhiri as-Suyuti)


Hasta los actos más naturales pueden convertirse en actos de adoración si son acompañados por la intención adecuada: el Mensajero de Dios dijo: 
“Mantener relaciones sexuales con la esposa es un acto de caridad.” (Sahih Muslim)
Lo mismo puede decirse de comer, dormir, trabajar y los rasgos de buen carácter, tales como la confianza, honestidad, generosidad, coraje y humildad, pueden transformarse en adoración a través de sinceras intenciones y obediencia a Dios. 
Para que las acciones mundanas puedan ser contadas como actos de adoración que merezcan la recompensa divina, deben cumplirse las siguientes condiciones:
A. Las acciones deben ser acompañadas por una intención benévola.
El Mensajero de Dios dijo:
“Las acciones dependen de las intenciones; la persona obtiene una recompensa acorde a su intención.” 
(Sahih Al-Bujari) 
B. Las acciones deben ser legales en sí mismas. Si la acción es algo prohibido, quien la cometa merece castigo y no 
recompensa.
El Mensajero de Dios dijo: 
“Dios es puro y bueno, y acepta sólo lo que es puro y bueno.” (Sahih Muslim)
C. Los mandamientos de las leyes islámicas deben ser observados en orden de importancia. Se debe evitar el engaño, la opresión y la iniquidad.
El Mensajero de Dios dijo: 
“El que nos engaña no es de los nuestros.” (Sahih Muslim)
D. La acción no debe evitar que la persona desarrolle sus obligaciones religiosas.
Dios dice: “¡Oh, creyentes! Que vuestros bienes y vuestros hijos no os distraigan del recuerdo de Dios.” (Corán 63:9)
Como vemos aquí, el concepto de adoración en el Islam no se restringe al celibato, meditación o reconocimiento de la realidad en la que Dios nos ha creado, tampoco se basa en el mero ritualismo ni desarrollo de ciertas acciones sin espíritu.
En cambio el Islam ha combinado lo interno y lo externo y ha definido la virtud y su recompensa. Ese es el concepto de adoración a través del cual los seres humanos podemos completar el propósito por el cual hemos sido creados.
Dios dice en el Corán:
“Por cierto que no he creado a los genios y a los hombres sino para que Me adoren.” (Corán 51:56)


Los seres humanos no debemos vivir acorde a nuestras pasiones, automatismos, condicionamiento mental, ni a lo que dicta la sociedad, la política o las autoridades, sino de acuerdo al propósito cósmico inherente a nosotros; la adoración de Dios. “Conságrate [¡Oh, Muhámmad!] al monoteísmo, que el lo es la inclinación natural con la que Dios creó a los hombres. La religión de Allah es inalterable y ésta es la forma de adoración verdadera, pero la mayoría de los hombres lo ignoran.” (Corán 30:30)
Cuando uno vive su vida cumpliendo con estos preceptos que Dios ha ordenado, dejando lo que Dios ha prohibido, y 
convirtiendo cada una de sus acciones en algo que complazca a Dios, su vida, desde la mañana hasta el atardecer, desde el nacimiento hasta la muerte, se convierte en un acto de adoración por el cual será recompensado.
Este era el estado de los profetas, como Dios ha dicho: “Diles: Por cierto que mi oración, mi ofrenda, mi vida y mi 
muerte pertenecen a Dios, Señor del Universo.” (Corán 6:162)
Cuando se logra este estado, se alcanza la armonía con el resto de la creación y se vuelve al estado natural, como todos los seres creados por Dios quienes están en constante adoración a Dios, como se menciona en el Corán: 
“¿Acaso no ves que se prosternan ante Allah quienes están en los cielos y la Tierra, y el sol, la luna, las estrellas, las montañas, los árboles, las bestias, y muchos de los hombres?” (Corán 22:18) 

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¿Quién es Al-láh? https://vozlatinadelislam.com/quien-es-al-lah/ https://vozlatinadelislam.com/quien-es-al-lah/#respond Wed, 07 Sep 2022 01:09:14 +0000 http://oxpinsdemo.local/how-does-the-malnutrition-affect-children-copy/ ¿Quién es Al-láh? 
 
Uno de los principales conceptos erróneos que los no musulmanes tienen acerca del Islam tiene que ver con la palabra  “Al-láh”.  Por diversas razones, mucha gente ha terminado creyendo que los musulmanes adoran a un Dios diferente al de los cristianos y los judíos.  Esto es totalmente falso, ya que  “Al-láh” es simplemente la palabra árabe para referirse a “Dios”, y hay un solo Dios.  Que no hayan dudas: los musulmanes adoran al Dios de Noé,  Abraham, Moisés, David y Jesús – que la paz sea con ellos.  Sin embargo, es verdad que los judíos, cristianos y musulmanes tienen diferentes conceptos del Dios Todopoderoso.  Por ejemplo, tanto los musulmanes – como los judíos – rechazan las creencias cristianas de la Trinidad y de la Divina Encarnación.  Esto, sin embargo, no significa que cada una de estas tres religiones adore a un Dios diferente – porque, como ya lo hemos dicho, hay sólo Un Dios Verdadero.  El Judaísmo, el cristianismo y el Islam afirman pertenecer a la “Fe de Abraham”, y todos ellos se hacen llamar “monoteístas”.  Sin embargo, el Islam enseña que las otras religiones, en una forma u otra, han distorsionado y anulado una creencia pura y apropiada en Dios Todopoderoso al desatender Sus verdaderas enseñanzas y mezclarlas con ideas creadas por el hombre. 
 
En primer lugar, es importante observar que “Al-láh” es la misma palabra que utilizan los cristianos y judíos que hablan árabe, para mencionar a Dios.  Si se mira en una Biblia árabe, se verá la palabra “Al-láh” en donde iría la palabra “Dios” en una en Biblia en español.  Esto es porque “Al-láh” simplemente quiere decir en lengua árabe “La Divinidad”, y que equivale a la palabra “Dios” en español, con D mayúscula.  Además, la palabra “Al-láh” no puede pluralizarse, un hecho que está relacionado con el concepto mismo de Dios. 


Es interesante destacar que la palabra en arameo “Elí”, que es la traducción de Dios en la lengua que habló Jesús, suena de un modo similar a “Al-láh”.  Esto es también el ejemplo de varias palabras hebreas que se utilizan para llamar a Dios, como “Eloh” y “Elah”, y el plural mayestático “Elohim”.  La razón para estas similitudes es que el arameo, hebreo y árabe son todas lenguas semíticas con orígenes comunes.  También se puede notar que al traducir la Biblia al español, la palabra hebrea “Eloh” se traduce a veces como “Dios”, “deidad” o “ángel”.  Este lenguaje impreciso da pié a diferentes traducciones basadas en las nociones preconcebidas del traductor, quien hace que la o las palabras “encajen” en su propio punto de vista.  La palabra árabe  “Al-láh” no presenta dificultad o ambigüedad, ya que solo se utiliza para Dios Todo poderoso.  Además, en español, la única diferencia entre “dios”, (deidad o falso dios), y “Dios”, (Único y Verdadero Dios), es escribirlo con mayúscula.  Debido a los ya mencionados hechos, una traducción más adecuada de la palabra “Allah” al español podría ser “El Único Dios” o “El Único y Verdadero Dios”.  


Más importante, también se podría afirmar que la palabra árabe  “Al-láh” contiene un profundo mensaje religioso debido a su etimología, la fuente de su significado y origen lingüístico.  Esto es porque viene del verbo árabe  “ta’allaha” (o alaha), que significa “ser adorado”.  Por lo tanto en árabe, la palabra “Al-láh” significa   
“El que es o Merece ser adorado”.  Esto, en resumidas cuentas, es el mensaje mismo del monoteísmo islámico. 


Basta decir que sólo porque alguien afirme ser judío, cristiano, musulmán o “monoteísta”,  no lo aleja de la posibilidad de caer en creencias corruptas y prácticas de idolatría.  Mucha gente, incluyendo a algunos musulmanes, afirman creer en Un Dios incluso habiendo caído en actos de idolatría.  Muchos protestantes acusan a los católicos romanos de practicar la idolatría en cuanto a los santos y la Virgen Maria.  De modo similar, la iglesia ortodoxa griega es considerada idólatra por muchos otros cristianos ya que utilizan iconos en sus adoraciones.  Sin embargo, si le preguntas a un católico romano o a un griego ortodoxo si Dios es Único, contestarán invariablemente: “¡Si!”.  Esta afirmación sin embargo, no les impide usar ídolos en sus ritos.  Lo mismo se aplica para los hindúes, que consideran a sus dioses como “manifestaciones” o “encarnaciones” de Un Dios Supremo. 


Antes de concluir… hay muchas personas, que obviamente no hacen honor a la verdad, que quieren que la gente crea que  “Al-láh” es sólo un “dios” árabe, y que el Islam es completamente ajeno a una fe civilizada y monoteísta, sugiriendo que no tiene raíces en común con las religiones abrahámicas  (i.e. cristianismo y judaísmo).  Decir que los musulmanes adoran a diferentes dioses porque dicen “Al-láh” en vez de Dios es tan ilógico como decir que los franceses adoran a otro Dios porque utilizan la palabra “Dieu”, que la gente hispano hablante adora a un Dios diferente porque dicen  “Dios” o que los hebreos adoran un Dios diferente porque a  menudo lo llaman “Yahweh”.  ¡Este es un argumento ridículo!  También debe mencionarse que afirmar que la lengua que cada uno habla tiene la única palabra correcta para mencionar a Dios, es equivalente a negar la universalidad del mensaje divino, el cual está dirigido a toda la humanidad y a cada una de las naciones, tribus y personas a quienes Dios envió profetas, quienes hablaron diferentes lenguas. 


Nos gustaría preguntar a nuestros lectores qué piensan acerca de los motivos de esta gente.  El motivo es que la verdad máxima del Islam tiene bases sólidas y que su inquebrantable creencia en la Unicidad de Dios es irreprochable.  Por esto, algunos cristianos no pueden criticar sus doctrinas directamente, pero inventan cosas acerca del Islam que no son verdad para que el público pierda el deseo de aprender más.  Si el Islam fuese presentado de otra manera al mundo, seguramente haría que mucha gente reconsidere y reevalúe sus propias creencias.  Es muy posible que cuando se percaten de que existe una religión universal que enseña a las personas a adorar y amar a Dios con un genuino monoteísmo, sientan al menos la necesidad de reexaminar las bases de sus propias creencias y doctrinas. 

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El monoteísmo islámico https://vozlatinadelislam.com/el-monoteismo-islamico/ https://vozlatinadelislam.com/el-monoteismo-islamico/#respond Wed, 07 Sep 2022 01:01:40 +0000 http://oxpinsdemo.local/?p=28 El monoteísmo islámico
Explicación del concepto islámico de monoteísmo, que implica la creencia en la unidad y unicidad de Dios en Su señorío, Su derecho a ser adorado y Sus nombres y atributos.

El monoteísmo es el mensaje que todos los profetas trajeron. Luego, la gente se desvió de la verdad.
Después, el Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) vino como el Mensajero final y restauró el verdadero monoteísmo para toda la humanidad. A continuación, se muestra una explicación detallada del monoteísmo en el Islam.

El monoteísmo en el Islam

El concepto de monoteísmo (conocido en árabe como tauhid) es el concepto más importante en el Islam. Todo en el Islam está basado en él. El Islam invita a creer en la unidad y unicidad absolutas de Dios. Ningún acto de adoración ni de devoción tiene ningún significado ni valor si este concepto se ve comprometido en modo alguno.

El monoteísmo puede ser visto desde los siguientes tres ángulos:
1. La unidad y unicidad de Dios en Su señorío.
2. La dedicación de toda adoración solo para Dios.
3. La unidad y unicidad de Dios en Sus nombres y atributos.
Estos tres ángulos pueden ser desarrollados como sigue:

La unidad y unicidad de Dios en Su señorío

La unidad y unicidad de Dios en Su señorío significa que Dios tiene dominio completo sobre el universo en todos los sentidos. Él solo es el único Creador de todas las cosas. Él solo causa que todo ocurra. Él es Todopoderoso. Nadie comparte Su dominio. Nadie puede evitar Su decreto.
Este concepto es uno con el que la mayoría de la gente sobre la Tierra puede estar de acuerdo. La mayoría de la gente reconoce que el Creador del universo es Uno y Él no tiene asociado.

La dedicación de toda adoración solo para Dios 

Nadie tiene derecho a ser adorado excepto Dios (Al-lah). Este concepto es la idea central que fue proclamada por todos los profetas a través de las épocas. Es la creencia más importante en el Islam. El propósito del Islam es alejar a la gente de la adoración de la creación y llamarla hacia la adoración del Creador.

Es aquí donde el Islam difiere enormemente de la mayoría de las demás religiones. Aunque la mayoría de las religiones enseña que hay un Ser Supremo que creó todo lo que existe, raramente están libres de alguna forma de politeísmo con respecto a la adoración. Estas religiones o bien invitan a sus seguidores a adorar a otros seres como deidades además de Dios (Al-lah) –aunque suelen hacerlo poniendo a esas otras deidades en un nivel inferior al del Ser Supremo– o bien exigen que sus seguidores invoquen a otros seres como intercesores entre ellos y Dios.

Todos los profetas y mensajeros, desde Adán hasta Muhammad (la paz sea con todos ellos) invitaron a la gente a adorar solo a Dios. Esta es la fe más pura, simple y natural. El Islam rechaza la noción de los antropólogos culturales de que la religión primitiva de los seres humanos fue el politeísmo, y que luego la idea del monoteísmo evolucionó lentamente de esta (nuevos descubrimientos de los antropólogos y arqueólogos han llevado a la conclusión de que el Islam está en lo cierto, la religión original fue el monoteísmo puro al estilo islámico).

La verdad es que la religión natural de la humanidad es adorar a Dios únicamente. La gente después corrompió su religión, introduciéndole la adoración a otros seres. La gente parece tener la tendencia de querer enfocar sus devociones en algo tangible, algo imaginable, a pesar de tener un conocimiento instintivo de que el Creador del universo está mucho más allá de su imaginación. A lo largo de la historia, Dios envió profetas y mensajeros para llamar a la gente de regreso a la adoración de Único Dios Verdadero; pero, en repetidas ocasiones, la gente regresó a la adoración de los seres creados.

Dios creó a los seres humanos para que Lo adoren solo a Él. El mayor pecado posible es adorar a cualquiera distinto de Dios (Al-lah). Este pecado no disminuye si el adorador solo pretende acercarse más a Dios ofreciendo devociones a otro ser. Dios no necesita intercesores ni intermediarios. Él escucha todas nuestras oraciones y tiene conocimiento completo de todo lo que ocurre.

Al mismo tiempo, Dios no necesita nuestra adoración. Él es completamente independiente de todas las cosas. Si todas las personas en el mundo se unieran para adorar solo a Dios, no Lo beneficiarían en lo más mínimo. Ellos no agregarían ni un átomo de peso a Su dominio. Por otro lado, si toda la creación abandonara la adoración de Dios, esto no disminuiría Su dominio en lo más mínimo. Al adorar a Dios beneficiamos nuestras almas y cumplimos el propósito para el cual fuimos creados, no satisfacemos ninguna necesidad de Dios, pues Él no tiene necesidades.

La unidad y unicidad de Dios en Sus nombres y atributos

La unidad y unicidad de Dios (Al-lah) en Sus nombres y atributos implican que Dios no comparte los atributos de los seres creados ni las criaturas comparten ninguno de los de Él. Dios es único en todo aspecto. Los musulmanes creen en todos los atributos que Dios se adjudica a Sí mismo y los que Su Profeta Le atribuye, en el entendimiento de que dichos atributos no son iguales a los de las cosas creadas. Del mismo modo, negamos cualquier nombre o atributo de Dios que Él y Su Mensajero nieguen para Él.

Los atributos de Dios son todos de perfección e integridad. Las deficiencias humanas no pueden serle atribuidas a Dios. Dios no tiene deficiencia ni debilidad alguna. Es una forma de politeísmo atribuirle a Dios características de las cosas creadas. Asimismo, es una forma de politeísmo atribuirles a las cosas creadas características que pertenecen solo a Dios. Cualquiera que crea que otro ser es, por ejemplo, Omnisciente o Todopoderoso, ha cometido el pecado del politeísmo, que es el mayor de todos los pecados en el Islam

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